jueves, 24 de noviembre de 2016

Todo esfuerzo tiene su recompensa.

Las personas funcionamos muy bien con el refuerzo inmediato, es decir, te portas bien, te compro una chuche, ordenas tu habitación, vamos al cine a ver una película.
Pero hay veces que ese refuerzo tarda demasiado en llegar y tú sigues esforzándote pero parece que nunca llega. La frase todo esfuerzo tiene su recompensa es muy cierta pero a veces esa recompensa no llega cuando queremos si no cuando menos lo esperamos,
La verdad es que cuesta mucho seguir esforzándonos para algo de lo que no obtenemos recompensa y empezamos a tener cada vez más miedo al fracaso y ese miedo, nos paraliza, nos bloquea, nos agobia, nos abruma y no nos deja hacer las cosas como desearíamos. Eso hace que sigamos sin obtener recompensa y que el miedo al fracaso crezca, y entramos en un círculo vicioso del que no podemos salir.
Ayer mismo pasé por ello. Creo que ni siquiera era miedo, se había convertido en pánico al fracaso. También es verdad que soy una persona muy dura y perfeccionista consigo misma que no le gusta decepcionar a los demás. Y el hecho de tener que enfrentarme a un examen de una asignatura que me quedó del año pasado me hacía tener un ataque de nervios con solo pensarlo. Muy inteligentemente antes del examen yo me mantuve lo más ocupada que pude e hice el examen con bastante calma. Pero cuando salí del examen me invadió una sensación de estrés y agobio que no tenía ningún sentido. Había hecho el examen, me lo había quitado de en medio. ¿Por qué me sentía tan mal? Pánico a no sacar el examen. Me invadió una angustia tremenda por si después de todo lo que había trabajo no solo este año si no también el anterior volvía a fracasar otra vez. Y yo estaba muy convencida de que no iba a poder sobreponerme otra vez si fracasaba, quiero decir, todos tenemos nuestro límite.
Pero hoy, después de consultarlo con la almohada estoy mucho más tranquila, primero porque hasta que no me den la nota no puedo agobiarme y segundo, porque si al final no consigo liberar y quitarme parte de la asignatura, tendré que seguir luchando y peleando, porque si no ¿de que sirve todo el esfuerzo hecho anteriormente? 
Es mucho más fácil tirar la toalla. Pero es mucho más satisfactorio que después de todo el esfuerzo, cuando menos te lo esperes, llega tu recompensa. La recompensa que te mereces por el esfuerzo realizado.
Así que, a seguir esforzándonos para conseguir nuestra merecida recompensa.

Los sueños- Green Valley

2 comentarios:

  1. TOTALMENTE DE ACUERDO! NUNCA DEJEMOS DE LUCHAR!

    PD: Pásate y quédate si te gusta http://anocheceresensoledad.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  2. No hay que dejar de luchar, hay que pelear, por lo que nos hace sentir vivos, y nos hace vibrar más rápido el corazón....

    El mundo es de valientes, y tu pareces serlo.
    Pásate.
    elcaosdediciembre.blogspot.com

    ResponderEliminar