Las personas funcionamos muy bien con el refuerzo inmediato, es decir, te portas bien, te compro una chuche, ordenas tu habitación, vamos al cine a ver una película.
Pero hay veces que ese refuerzo tarda demasiado en llegar y tú sigues esforzándote pero parece que nunca llega. La frase todo esfuerzo tiene su recompensa es muy cierta pero a veces esa recompensa no llega cuando queremos si no cuando menos lo esperamos,
La verdad es que cuesta mucho seguir esforzándonos para algo de lo que no obtenemos recompensa y empezamos a tener cada vez más miedo al fracaso y ese miedo, nos paraliza, nos bloquea, nos agobia, nos abruma y no nos deja hacer las cosas como desearíamos. Eso hace que sigamos sin obtener recompensa y que el miedo al fracaso crezca, y entramos en un círculo vicioso del que no podemos salir.
Ayer mismo pasé por ello. Creo que ni siquiera era miedo, se había convertido en pánico al fracaso. También es verdad que soy una persona muy dura y perfeccionista consigo misma que no le gusta decepcionar a los demás. Y el hecho de tener que enfrentarme a un examen de una asignatura que me quedó del año pasado me hacía tener un ataque de nervios con solo pensarlo. Muy inteligentemente antes del examen yo me mantuve lo más ocupada que pude e hice el examen con bastante calma. Pero cuando salí del examen me invadió una sensación de estrés y agobio que no tenía ningún sentido. Había hecho el examen, me lo había quitado de en medio. ¿Por qué me sentía tan mal? Pánico a no sacar el examen. Me invadió una angustia tremenda por si después de todo lo que había trabajo no solo este año si no también el anterior volvía a fracasar otra vez. Y yo estaba muy convencida de que no iba a poder sobreponerme otra vez si fracasaba, quiero decir, todos tenemos nuestro límite.
Pero hoy, después de consultarlo con la almohada estoy mucho más tranquila, primero porque hasta que no me den la nota no puedo agobiarme y segundo, porque si al final no consigo liberar y quitarme parte de la asignatura, tendré que seguir luchando y peleando, porque si no ¿de que sirve todo el esfuerzo hecho anteriormente?
Es mucho más fácil tirar la toalla. Pero es mucho más satisfactorio que después de todo el esfuerzo, cuando menos te lo esperes, llega tu recompensa. La recompensa que te mereces por el esfuerzo realizado.
Así que, a seguir esforzándonos para conseguir nuestra merecida recompensa.
Los sueños- Green Valley
Como gotas de lluvia que resbalan por el cristal
jueves, 24 de noviembre de 2016
sábado, 19 de noviembre de 2016
Aquello llamado amor.
Cuando te enamoras nadie te dice que es lo que va a pasar, nadie te avisa de lo que vas a sentir. Leemos el amor en los libros, lo vemos en las películas, pero verlo y leerlo no es nada comparado con sentirlo tú misma.
No conozco el amor a primera vista por lo que no puedo decir si existe de verdad. En mi caso fue un proceso lento y del que apenas me di cuenta. No estaba entre mis planes enamorarme y cuando algo no está en tus planes te descoloca, y eso hace que a veces se hagan cosas que no están bien.
Intenté huir de ello, pero si algo he aprendido es que no se puede huir del amor, porque de repente te lo encuentras por la calle y te da una bofetada, bien merecida además.
Tampoco se lo que es el amor correspondido porque tuve lo suerte de que en mi caso fue correspondido. Y aun no logro entender como alguien puede quererme tanto y de esa manera. Puedo sonar idiota pero aún soy nueva en esto. Es natural que nuestros padres nos quieran tanto, que harían cualquier cosa por nosotros, nuestros mejores amigos... pero no es lo mismo, esto es muy distinto.
Ni siquiera se como describirlo pero me resulta sencillamente maravilloso, y cuando pienso que yo quería perderme esto por miedo, me dan ganas de darme cabezazos contra la pared.
¿Cómo describir el estar enamorada?
Para mi, es, que cuando le miro, solo tengo ojos para él. Puede sonar ridículo pero hay momentos en los que no puedo hacer más que quedarme embobada mirándole y pensando en la suerte que tengo de tenerle a mi lado.
Sus besos son...simplemente deliciosos, creo que podría pasarme toda una vida besándole porque el tiempo y el espacio simplemente desaparecen.
Y solo un abrazo suyo me alivia sobremanera. Puedo haber tenido un día horrible, que él estará ahí con sus brazos abiertos, esperando que me cobije en ellos.
Se que siempre que lo necesite estará ahí para mi sin importar la distancia ni nada más.
Gracias por luchar por mi cuando más lo necesitaba y menos lo merecía. Se que no fue fácil, que costó más de lo que esperabas y que parecía que no habría vuelta atrás, pero al final mereció la pena. Todo esto merece la pena por ti.
Te quiero.
No conozco el amor a primera vista por lo que no puedo decir si existe de verdad. En mi caso fue un proceso lento y del que apenas me di cuenta. No estaba entre mis planes enamorarme y cuando algo no está en tus planes te descoloca, y eso hace que a veces se hagan cosas que no están bien.
Intenté huir de ello, pero si algo he aprendido es que no se puede huir del amor, porque de repente te lo encuentras por la calle y te da una bofetada, bien merecida además.
Tampoco se lo que es el amor correspondido porque tuve lo suerte de que en mi caso fue correspondido. Y aun no logro entender como alguien puede quererme tanto y de esa manera. Puedo sonar idiota pero aún soy nueva en esto. Es natural que nuestros padres nos quieran tanto, que harían cualquier cosa por nosotros, nuestros mejores amigos... pero no es lo mismo, esto es muy distinto.
Ni siquiera se como describirlo pero me resulta sencillamente maravilloso, y cuando pienso que yo quería perderme esto por miedo, me dan ganas de darme cabezazos contra la pared.
¿Cómo describir el estar enamorada?
Para mi, es, que cuando le miro, solo tengo ojos para él. Puede sonar ridículo pero hay momentos en los que no puedo hacer más que quedarme embobada mirándole y pensando en la suerte que tengo de tenerle a mi lado.
Sus besos son...simplemente deliciosos, creo que podría pasarme toda una vida besándole porque el tiempo y el espacio simplemente desaparecen.
Y solo un abrazo suyo me alivia sobremanera. Puedo haber tenido un día horrible, que él estará ahí con sus brazos abiertos, esperando que me cobije en ellos.
Se que siempre que lo necesite estará ahí para mi sin importar la distancia ni nada más.
Gracias por luchar por mi cuando más lo necesitaba y menos lo merecía. Se que no fue fácil, que costó más de lo que esperabas y que parecía que no habría vuelta atrás, pero al final mereció la pena. Todo esto merece la pena por ti.
Te quiero.
viernes, 18 de noviembre de 2016
¿Incongruente? Quizás.
Planes, planes, planes y más planes. Hacemos planes durante cada segundo del día para absolutamente todo.
Lo típico de estudiaré una carrera y cuando acabe conseguiré un trabajo sobre lo que he estudiado, a poder ser estable, conoceré esa persona que será mi pareja estable con la que me casaré, tendremos niños, los criaremos, cuando sean lo suficientemente mayores se irán de casa, nos jubilaremos y nos compraremos un chalet a pie de playa en Benidorm para disfrutar de la jubilación.
¿En serio?
No digo que no haya nunca que hacer planes, pero tampoco que tengamos que agobiarnos por el futuro. Vivimos todos histéricos pensando en el qué pasará mañana y yo digo ¿qué más da lo que pueda pasar?. De todos modos no eres adivino, es imposible que lo sepas. Aunque tu día de mañana esté perfectamente cuadriculado, es perfectamente posible que tu marido o tu mujer con la que llevas media vida de repente te diga que quiere divorciarse, que te tires el café encima desayunando, que te levantes enfermo y no puedas ir a clase o a trabajar o incluso que caiga una nevada que no te deje ni pisar la calle (improbable, pero no imposible).
Todos y cada uno de los días pasa algo que nos saca de nuestros planes establecidos, a veces es algo tan nimio como que te cague un pájaro o algo tan importante como que te despidan del trabajo.
Y aun así seguimos haciendo planes que la mayoría de las veces no suelen llegar a término.
¿Tan difícil es disfrutar de la vida sin preocuparse por nada? Pues parece que si, al menos para la mayoría de gente (entre la que por supuesto me incluyo).
Es cierto que hay días o temporadas en las que todo nos da más igual y disfrutamos más de todo lo que nos pasa alrededor, pero nunca sin tener planeado el siguiente minuto de nuestras vidas. ¿Incongruente? Quizás.
Creo que de entre todos nuestros planes diarios, sacamos tiempo para disfrutar aunque a veces no el suficiente.
Vivimos tan en el futuro que el ahora ni siquiera lo pensamos, pasamos por él por inercia.
Por eso cuando un día de repente me siento más contenta que unas castañuelas y sin ningún motivo aparente me recreo en ello y disfruto de esa felicidad imprevista. Y cuando sale el sol un día de invierno, me pongo de cara a él con los ojos cerrados dejando que los rayos me cieguen y me den una vaga sensación de calor. Y cuando mi amor me besa, cierro los ojos y dejo que durante el tiempo que sea, el resto del mundo desaparezca.
Quizá son solo pequeños momentos, pero cuando los disfrutamos y nos damos cuenta de ello, que bien sienta.
Es gratis-Arnau Griso
Lo típico de estudiaré una carrera y cuando acabe conseguiré un trabajo sobre lo que he estudiado, a poder ser estable, conoceré esa persona que será mi pareja estable con la que me casaré, tendremos niños, los criaremos, cuando sean lo suficientemente mayores se irán de casa, nos jubilaremos y nos compraremos un chalet a pie de playa en Benidorm para disfrutar de la jubilación.
¿En serio?
No digo que no haya nunca que hacer planes, pero tampoco que tengamos que agobiarnos por el futuro. Vivimos todos histéricos pensando en el qué pasará mañana y yo digo ¿qué más da lo que pueda pasar?. De todos modos no eres adivino, es imposible que lo sepas. Aunque tu día de mañana esté perfectamente cuadriculado, es perfectamente posible que tu marido o tu mujer con la que llevas media vida de repente te diga que quiere divorciarse, que te tires el café encima desayunando, que te levantes enfermo y no puedas ir a clase o a trabajar o incluso que caiga una nevada que no te deje ni pisar la calle (improbable, pero no imposible).
Todos y cada uno de los días pasa algo que nos saca de nuestros planes establecidos, a veces es algo tan nimio como que te cague un pájaro o algo tan importante como que te despidan del trabajo.
Y aun así seguimos haciendo planes que la mayoría de las veces no suelen llegar a término.
¿Tan difícil es disfrutar de la vida sin preocuparse por nada? Pues parece que si, al menos para la mayoría de gente (entre la que por supuesto me incluyo).
Es cierto que hay días o temporadas en las que todo nos da más igual y disfrutamos más de todo lo que nos pasa alrededor, pero nunca sin tener planeado el siguiente minuto de nuestras vidas. ¿Incongruente? Quizás.
Creo que de entre todos nuestros planes diarios, sacamos tiempo para disfrutar aunque a veces no el suficiente.
Vivimos tan en el futuro que el ahora ni siquiera lo pensamos, pasamos por él por inercia.
Por eso cuando un día de repente me siento más contenta que unas castañuelas y sin ningún motivo aparente me recreo en ello y disfruto de esa felicidad imprevista. Y cuando sale el sol un día de invierno, me pongo de cara a él con los ojos cerrados dejando que los rayos me cieguen y me den una vaga sensación de calor. Y cuando mi amor me besa, cierro los ojos y dejo que durante el tiempo que sea, el resto del mundo desaparezca.
Quizá son solo pequeños momentos, pero cuando los disfrutamos y nos damos cuenta de ello, que bien sienta.
Es gratis-Arnau Griso
domingo, 13 de noviembre de 2016
Ahora es el momento
Una buena amiga me regaló hace tiempo una libreta en cuya portada pone: "Ahora es el momento". Siendo sincera, no le he dado uso porque siempre me ha parecido demasiado pequeña y me gusta que sean más grandes para escribir. Pero ayer lo rescaté de debajo de una pila de cosas de mi escritorio y no he podido evitar pensar que es simplemente perfecta. Estaba escribiendo en ella y de repente he pensado: Ahora es el momento pero ¿para qué?. Para TODO. Ahora es el momento de hacer eso que nos apasiona pero a lo que no nos atrevemos, para hacer aquello que nos parece la mayor locura de la historia de la humanidad o simplemente es el momento de ir a tomar un té porque te apetece, quizás acompañado de un bombón de chocolate.
¿Qué se pasa por tu mente? Ahora mismo, en este momento, cualquier cosa, sea una locura o la cosa más sencilla del mundo, puede llevarse a cabo. ¿Por qué? Porque ahora es el momento.
Adoro escribir y aunque nunca sea capaz de terminar una historia o quizás no sea la mejor del mundo en esto, es algo que quiero y aunque me parezca una locura, ahora es el momento de escribir y ver que pasa.
¿Te atreves a hacer lo que quieres en este momento?
Mamma mia- ABBA
¿Qué se pasa por tu mente? Ahora mismo, en este momento, cualquier cosa, sea una locura o la cosa más sencilla del mundo, puede llevarse a cabo. ¿Por qué? Porque ahora es el momento.
Adoro escribir y aunque nunca sea capaz de terminar una historia o quizás no sea la mejor del mundo en esto, es algo que quiero y aunque me parezca una locura, ahora es el momento de escribir y ver que pasa.
¿Te atreves a hacer lo que quieres en este momento?
Mamma mia- ABBA
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Como gotas de lluvia que resbalan por el cristal
Como gotas de lluvia que resbalan por el cristal...así somos.
Lo que más me gusta de mirar las gotas de lluvia caer por el cristal es cómo algunas gotas van recogiendo a las demás gotas que se quedan rezagadas. Parece que dicen: "Voy a ir recogiendo a esas pequeñas amigas que se van quedando por el camino". Porque si, hay muchas gotas que no avanzan, se estancan en un punto del cristal y no consiguen seguir. Y por otro lado, hay muchas gotas que bajan a una velocidad de vértigo, sin miedo a estrellarse al final, sin miedo a nada. Pero a otras, por el motivo que sea, simplemente les cuesta más arriesgarse.
Para esas gotas que se quedan paradas, estancadas y que no se atreven a seguir, que no se atreven a lanzarse por el miedo a qué pasará, tranquilas, habrá una gota valiente que os recogerá por el camino, que os agarrará fuerte y os dirá: "Tranquila, que yo voy contigo", y os llevará al fin del mundo si hace falta.
Barbary Coast (Later)- Conor Oberst
Barbary Coast (Later)- Conor Oberst
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